Se trata de Tuenti Créditos, que permitirá establecer un sistema de micropagos virtual alrededor de su plataforma de juegos, y que podrá alimentarse -podrán comprarse créditos- mediante SMS de cualquier operadora o mediante Paypal, el popular sistema de pagos online de la tecnológica estadounidense eBay. La compañía que dirige Zaryn Dentzel sigue los pasos de otras redes sociales y de Facebook, que ya implantó en abril de 2009 su programa Credits para atender a la demanda generada en torno a juegos como Farmville. No es nada nuevo.
Desde 2003 Secondlife, el simulador de vida virtual, tiene su propia moneda -denominada Linden- para la compraventa de casas o terrenos, y que ha permitido a algunos de sus integrantes hacerse millonarios en el mundo real al vender sus propiedades virtuales.
Eso sí, cambiando sus monedas virtuales por dólares o euros en efectivo. Y es que el fenómeno global de las redes sociales está convirtiéndolas en un mercado capaz de acoger transacciones de usuarios cuya divisa madre es el dólar estadounidense, australiano o neozelandés, el euro, el yen japonés, el yuan chino o la libra esterlina. Con más de 500 millones de usuarios en todo el mundo, Facebook ha conseguido crear un escaparate mundial de identidades online, que interactúan entre sí y pueden llegar a comerciar con los créditos creados por la propia red social.
Su presencia es global y se usa más que muchas monedas locales de países pequeños o medianos. En un contexto de reordenación del sistema monetario mundial, incluso el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, hllegó a plantear a comienzo de este año la creación de una nueva divisa global que actúe como moneda reserva y ayude a estabilizar el mercado de divisas.
Fuente: Cotizalia.com